Carles Parellada Enrich.La Pedagogía Sistémica: Un Nuevo Paradigma Educativo

Carles Parellada Enrich – La pedagogía sistémica: un nuevo paradigma educativo

Carles Parellada Enrich – Equipo de Formación del Profesorado de Infantil y Primaria (ICE Universidad Autónoma de Barcelona), y Coordinador del Diplomado en Pedagogía Sistémica (Institut Gestalt de Barcelona).
 
 El contexto: haciendo un poco de historia

De tanto en tanto, siguiendo el curso natural de los cambios en los sistemas sociales y organizativos, aparecen en el panorama educativo nuevas formas de mirar y actuar la pedagogía. Se trata de movimientos complejos que debemos contextualizar en procesos que tienen su origen mucho tiempo atrás. Por este motivo me parece conveniente incorporar algunas informaciones iniciales sobre el momento en el que confluyeron ciertas circunstancias que permitieron emerger esta nueva mirada, dejando bien claro desde el principio que cuando alguna cosa nueva asoma en el horizonte del presente, lo hace con, y gracias, al gran legado de lo que hubo antes, y en este sentido resulta de recibo recordar a los grandes pedagogos1 de la historia de la educación, así como a las distintas corrientes de pensamiento que permitieron que sus formas de entender la educación tuvieran sentido en el momento en que vieron la luz por primera vez.

Si en algo se caracteriza la Pedagogía Sistémica es, justamente, en su firme apuesta por la inclusión, evitando, de esta forma, caer en la trampa de la descalificación de lo que hubo antes para dar fuerza a lo nuevo que se quiere mostrar. Esta pedagogía se sustenta en un paradigma que se ha venido denominando sistémico-fenomenológico, del que hablaré un poco más adelante, que da un paso más allá respecto al paradigma relativista2, y algunos más respecto al paradigma newtoniano-cartesiano. Estamos en un tiempo en el que hemos podido comprobar, largo y tendido, que la perspectiva de la lógica causa-efecto no permite dar respuesta a muchas de las inquietudes que se mecen en el mundo actual, sin embargo, para ciertas cosas de la vida cotidiana, incluso para algunas cuestiones de la ciencia, continúa siéndonos útil seguir un enfoque lineal porque la simplifica y nos la hace más próxima. Los nuevos paradigmas integran los anteriores, y gracias a ellos, van un poco más lejos que sus antecesores.

En el año 1999 Angélica Olvera, junto con su marido Alfonso Malpica, responsables del CUDEC3 en México, conocen a Bert Hellinger4. Ese encuentro, auspiciado por los responsables del Institut Gestalt de Barcelona, Joan Garriga y Mireia Darder5, que colaboraban con ellos desde hacia un tiempo en distintos proyectos de formación para docentes, producirá un efecto inmediato, poniendo en marcha una dinámica de trabajo e investigación que empezó a dar sus frutos muy rápidamente.

Bert Hellinger aportaba su planteamiento sistémico-fenomenológico de las Constelaciones Familiares, Angélica Olvera, y el CUDEC, aportaban una larga experiencia educativa basada en diversos proyectos de innovación, especialmente ligados al constructivismo6, y un referente

1 Hacer listados recordatorios resulta siempre arriesgado puesto que suelen dejarse en el tintero representantes ilustres, y en este caso la lista sería muy larga, sin embargo recojo algunos nombres que seguro nos suenan familiares: Dewey, Decroly, Freinet, Montessori, Pestalozzi, Freire, Ferrer y Guardia, Malaguzzi, Makarenko, …, todos ellos aportaron elementos significativos y novedosos para la reflexión de la práctica educativa, que hoy en día continúan siendo vigentes, si los tomamos desde el contexto correspondiente.

2 El paradigma relativista, que también podemos denominar cuántico, incorpora un elemento que transforma significativamente a su antecesor, el paradigma newtoniano, que consideraba el espacio y el tiempo como dos entes claramente separados. Einstein planteó la idea de que nos movemos en una realidad cuatridimensional, en la que el tiempo no puede concebirse desvinculado del espacio (espacio continuo tiempo). Las teorías e interpretaciones del mundo que se derivaron de este planteamiento son fascinantes. Además, según nos interesa a nosotros, nos permiten comprender lo que ocurre en las constelaciones familiares, cuando se crean campos energéticos en los que podemos ver a representantes de un sistema familiar actuando aquello que aconteció en un tiempo anterior, como si al exponer al sistema a esa interacción específica el tiempo se hubiera comprimido en un solo punto del espacio.

3 El CUDEC (Centro Universitario Doctor Emilio Cárdenas), es un centro educativo privado que acoge a unos cinco mil alumnos de las distintas etapas educativas, desde infantil hasta la universidad, repartidos por distintas sedes ubicadas en Talneplantla, una ciudad de unos diez millones de habitantes unida a la ciudad de México D.F.

4 Bert Hellinger (Alemania, 1925) estuvo trabajando como misionero de una orden católica entre los zulúes de Sudáfrica; más tarde se hizo psicoanalista y, a través de la dinámica de grupo, la terapia primaria, el análisis transaccional y diversos métodos de hipnoterapia, llegó a desarrollar su propia terapia sistémica y familiar, que le permitió llegar, durante los años 80, a lo que ahora conocemos como Constelaciones Familiares.

5 El Institut Gestalt, que fue fundado por estos dos terapeutas junto con Vicenç Oliver, ofrece formación e intervenciones terapéuticas desde perspectivas muy diversas.

6 El CUDEC estuvo muy vinculado a la perspectiva constructivista de la Pedagogía Operatoria desarrollada en nuestro país por el IMIPAE

terapéutico consolidado que les había llevado en la dirección de la terapia familiar sistémica, no tanto como aplicación directa en el marco de su práctica educativa sino más bien como orientación y soporte a su trabajo con las familias. En el CUDEC se había apostado claramente, hacía ya tiempo, por crear una estrecha colaboración con las familias puesto que tenían la certeza de que los esfuerzos que hacían con sus alumnos para desarrollar la totalidad de sus capacidades no podían llegar a buen puerto sin contar con la colaboración y el permiso de los padres.

Angélica Olvera no tuvo ninguna duda respecto a la significatividad que tenía el abordaje de las constelaciones familiares para el contexto educativo y desde entonces se ha dedicado, junto a su marido y colaboradores, a generar una basta experiencia docente y una fundamentada reflexión teórica, así como una consistente tarea formativa7, que han propiciado que en estos momentos podamos hablar de este nuevo paradigma con el suficiente conocimiento de causa, que a su vez nos permite mirar con esperanza el presente y el futuro inmediato de la educación, en unos tiempos en los que más bien la opinión pública, incluso la mirada profesional, no son demasiado optimistas, por razones obvias que aparecen a diario en los medios de comunicación, reflejo, en buena parte, de lo que ocurre en las aulas de las distintas etapas educativas.

Cuando Bert Hellinger vio la dinámica que estaba tomando su trabajo en el contexto escolar no tuvo ningún reparo en decir que el futuro de las constelaciones familiares estaba en la educación. Ese es uno de los mejores avales para la Pedagogía Sistémica. Otra de las protagonistas de esta nueva manera de concebir la educación es Marianne Franke8, maestra y terapeuta que desde su tarea docente en Alemania con niños de ciclo medio y superior, mayormente procedentes de los países del este, vinculados a graves incidentes sociales como la guerra de los Balcanes, también ha puesto en evidencia la significatividad de este abordaje, obteniendo unos resultados extraordinarios con sus alumnos, tanto por lo que se refiere a los aspectos académicos, como a los sociales.

Descargar Artículo Completo

 

Visit Us On FacebookVisit Us On YoutubeCheck Our Feed